| Lectura recomendada (CODOS EN LOS MUSLOS) |

DIA DE MUERTOS

DIA DE MUERTOS
C I C U T A ☘︎ V I R O S A

N U E V E



Y pausa. Siempre en pausa. No está ocurriendo nada. Intercalo de posición y me quedo quieto. ¿En dónde estamos? A nadie le importamos. Escucho que ya no respiras, pero tu aliento está en la grieta de cada piedra, en el temblor secreto de las olas, en el murmullo de la madera que flota sin rumbo. Habitas en todos los sonidos: el roce del aire contra los espejos rotos del tiempo, el crujir de una puerta que se abre hacia ningún lugar.

Nos despedimos en una embarcación que parecía de madera, pero en realidad era un animal dormido, un pez inmenso que sabía tu nombre. Respiro el eco de tus palabras como si fueran un humo claro que se enreda en mis costillas.

Te fallamos todos , seguimos fingiendo que estamos vivos, caminando como sombras que se creen sólidas. ¿Ves algo? ¿Están los árboles que te gustaban? Esperamos el momento de reunirnos contigo, de empujar las balsas que nadie construyó, de cruzar el Umbral que brilla con dientes de sal, de atravesar los páramos y las fronteras que sólo existen en la mente de los hombres. ¿En dónde lees esto? 

Quizá por eso partiste: para enseñarme que la luz no se mira, se bebe.

Ahora te escribo porque recordé que hace nueve años supe que nuestro próximo abrazo estaría hecho de siglos o segundos, esa medida absurda que llamamos vida. ¿Y cómo se llama allá, donde estás? ¿Tiene nombre el lugar donde las horas se disuelven? Habla a través de mí. 

Conseguí el sombrero de capitán; lo guardo para el barco que navegaremos eternamente por mares sin orillas.

Te mando un abrazo, aunque invisible, lo percibo con la misma claridad con que se abraza a un relámpago. Siempre te veo. Habitas en mí.







Comentarios

  1. Sentimientos profundos saliendo a flote

    ResponderEliminar
  2. El autor oscila entre la ausencia dolorosa y la certeza de una permanencia espiritual.

    ResponderEliminar
  3. Todos tenemos un hospedaje asegurado en la colina de los cipreses. Mientras, intentemos no sufrir demasiado.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

| Otros textos |